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Trastornos por Déficit de Atención y Altas Capacidades: ¿Qué relación tienen?

Trastornos por Déficit de Atención y Altas Capacidades: ¿Qué relación tienen?

¿Le parece su hijo a no presta atención en una conversación? ¿Sus maestros le han dicho que parece que es "hiperactivo" o que tiene problemas de "control de impulsos"? ¿Estas conductas interfieren con las actividades del día a día y con el trabajo escolar?

Según la Asociación Americana de Psiquiatría, el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) es el trastorno del comportamiento más común de la infancia. La mayoría de los padres y educadores están familiarizados con los síntomas de este trastorno, que puede desembocar en un niño que es que va por detrás de sus compañeros en habilidades sociales o la madurez emocional. Sin embargo, muchos se sorprenden al saber que también los niños superdotados pueden sufrir de TDAH. De hecho, los niños superdotados con TDAH pueden encontrar que sus síntomas se agravan por estar en un ambiente de baja estimulación. Tanto la falta de desafío como la falta de acceso a otros niños similares intelectualmente a ellos, pueden aumentar los factores de riesgo de TDAH, así como contribuir a su desarrollo socio-emocional.

Hemos de tener en cuenta que la superdotación es en realidad multifacética y se puede evaluar de muchas maneras distintas a parte de con un test de inteligencia estandarizado.

Contenido

  • 1 TDAH ¿qué es?
  • 2 ¿Cómo se evalúa y disgnostica el TDAH?
  • 3 Las AACC ¿qué son?
  • 4 ¿Cómo se evalúan y disgnostican las AACC?
  • 5 TDAH y Altas Capacidades: ¿uno o ambos?
  • 6 Conclusiones

TDAH ¿qué es?

El Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH) es un "síndrome", es decir, un grupo de síntomas que típicamente ocurren juntos. Los síntomas principales del TDAH son la impulsividad, falta de atención e hiperactividad. Las estimaciones de la prevalencia del TDAH en los niños en edad escolar varían, pero la estimación media se estima que es del 2% entre los niños y niñas en edad escolar.

Diversos estudios sobre familias y gemelos, demuestran que los factores genéticos son muy importantes en el TDAH, pero los factores ambientales también juegan un papel crucial, ya que la heredabilidad es inferior al 100%. Los factores ambientales, incluyendo el nacimiento prematuro, lesión en la cabeza, el síndrome de alcoholismo fetal, la exposición prenatal a drogas de abuso, como la cocaína, la toxicidad del plomo, el tabaquismo materno prenatal, y las anormalidades endocrinas raras pueden todos hacer que el síndrome de TDAH.

¿Cómo se evalúa y disgnostica el TDAH?

Se han descrito cuatro subtipos de déficit de atención / hiperactividad (TDAH) en el DSM-V: predominantemente hiperactivo / impulsivo, predominantemente inatento, combinado y no especificado. Los síntomas descritos en cada categoría deben ocurrir en más de una opción, deben persistir durante al menos 6 meses, y deben afectar a la persona "en un grado que sea desadaptativo e incoherente con el nivel de desarrollo" (American Psychiatric Association, 1994, p. 83).

Para la mayoría de los niños con TDAH, los síntomas se vuelven claros cuando su comportamiento se observa con regularidad y en comparación con otros niños de su clase durante un período sostenido. El maestro de la clase, por lo tanto, suele ser la mejor persona para hacer este tipo de comparaciones. Pero cuando se sospecha que el niño en cuestión puede poseer Altas capacidades (AACC), la dificultad de diagnóstico se incrementa.

Las AACC ¿qué son?

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define a una persona superdotada como “aquella que cuenta con un cociente intelectual (CI) superior a 130, aunque cada vez se utiliza menos este baremo para medir la inteligencia de las personas. Se estima que existe aproximadamente un 2% de la población superdotada o con AACC.

Lo que sí parece claro es que los niños con AACC poseen un talento precoz. Aprenden antes de tiempo a producir frases complejas, cuando otros niños de su edad están en el período de producción de palabras sueltas. Pueden percibir detalles del entorno en los que ni siquiera los adultos se fijan o mostrar una sensibilidad hacia ciertos temas exagerada para su edad. No obstante, no todo es positivo, ya que aprender tan rápido puede llegar a hacerse pesado y agotar literalmente a sus padres y maestros, ya que suelen mostrar una avalancha de preguntas incesantes y gran necesidad de profundizar en cualquier tema que les llame la atención.

En general, los niños superdotados presentan intereses diferentes a los niños de su edad. Otros factores que distinguen a los menores superdotados es su flexibilidad de pensamiento, una alta autorregulación, capacidad de aprendizaje y la madurez personal.

¿Cómo se evalúan y disgnostican las AACC?

Por lo general se utilizan test de capacitación, como las escalas Weschsler: WPPSI-III, WISC-IV y WAIS. Se estudian todas las áreas del perfil cognitivo: Verbal, matemático, razonamiento perceptivo, memoria de trabajo y velocidad de procesamiento. Aunque como ya hemos dicho, suele utilizarse el valor de 130 como punto de corte (el CI de la población media se encuentra entre 90 y 110), debemos ser cautos en este sentido, teniendo en cuenta que las Altas Capacidades son más que un número, siendo esta una condición necesaria pero no suficiente. Las Altas Capacidades deben asociarse también al factor de creatividad y conjunto de características de funcionamiento del niño que aquí se exponen.

TDAH y Altas Capacidades: ¿uno o ambos?

En los últimos años, varios autores han expresado su preocupación sobre el hecho que la superdotación sea a menudo interpretada como TDAH y se trate como tal, sin tener en cuenta otras características importantes del menor. Se han podido reconocer numerosos casos de diagnóstico erróneo, niños y niñas que se les calificó de TDAH, cuando lo que poseían eran AACC. Estudiantes aburridos en el aula, que se distraen fácilmente y muestran una actividad motora excesiva por no sentir que el entorno les proporcione la estimulación suficiente para “descargar” sus capacidades. Son niños que a menudo pierden el interés y ni siquiera se toman en serio las tareas escolares, les aburren por su gran monotonía y el sistema de aprendizaje por repetición, lo que llega a provocar fácilmente fracaso escolar y, por tanto, falta de detección de sus verdaderas capacidades.

Recientes estudios demuestran que un niño dotado se muestra particularmente predispuesto a estar en estado de "flujo" o "hiperconcentrarse” en las tareas que verdaderamente le interesan, mientras que un niño con TDAH sin superdotación no lo hace. Si bien esto puede ser un aspecto positivo en el compromiso de tareas y un signo de motivación para los niños dotados, se convierte en un problema cuando se le pide al niño a pasar de una tarea a otra u hacer algunas por mera obligación, pues se resisten activamente a formar parte de ellas. Por lo tanto, mientras que cognitivamente este estado puede tener aspectos positivos, su comportamiento también puede causar problemas.

Por otro lado, el TDAH no se caracteriza por una incapacidad para mantener la atención, sino más bien por la incapacidad para regular apropiadamente la aplicación de la atención a las tareas que no son intrínsecamente gratificantes y / o que requieren esfuerzo. Estas tareas son, por desgracia, característica de gran parte del trabajo que normalmente se requiere en la escuela, incluso en programas para estudiantes superdotados.

Así pues, se ha podido ver que un niño puede poseer AACC y a la vez TDAH, ya que ambas características no son incompatibles entre ellas, es más, poseen características comunes (ver cuestionario), ambos grupos pueden manifestar en ocasiones problemas sociales y dificultades académicas, si bien la desatención de los alumnos de AACC se relaciona habitualmente con entornos de aprendizaje aburridos o poco estimulantes. Por otro lado, las formas en que estas condiciones podrían interactuar en cada niño son muy diversas.

Cuando en un niño o niña coexisten la superdotación y el TDAH, la pregunta no debería ser “¿qué es, TDAH o superdotado?" sino más bien "¿cómo se ve afectado este estudiante por el TDAH?". El elemento que realmente debe ser considerado en la evaluación por tanto es, si el TDAH le conlleva algún grado de deterioro social o académico como resultado de su comportamiento.

Conclusiones

Es evidente que existe la necesidad de la investigación empírica adicional sobre los trastornos de déficit de atención en relación a las AACC. Preguntas como incidencia y subtipos de TDAH en la población de niños dotados deben ser investigados. La disponibilidad de datos a su vez, facilitaría y fomentaría el desarrollo de estrategias para la identificación y puesta en marcha del plan de estudios correspondientes.

Debemos recordar que el TDAH no es un defecto que debe ser "curado". De hecho, la experiencia de muchos niños superdotados con TDAH demuestra que con las condiciones académicas adecuadas, estos niños pueden mejorar y potenciar sus dones y talentos verdaderamente.

Los educadores de los estudiantes dotados con TDAH, se enfrentan a la formidable tarea de proporcionar oportunidades y herramientas suficientes para que estos niños puedan aplicar sus puntos fuertes, así como mejorar sus déficits. Sólo a través de una correcta atención, la creatividad, y la paciencia por parte de educadores y padres, junto con la investigación, pueden abordar estos desafíos adecuadamente, y esperemos que pueda ser en un futuro próximo.

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